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Problemas digestivos en perros que siguen la dieta BARF y cómo solucionarlos

La dieta BARF, que se basa en el consumo de alimentos crudos y naturales, tiene muchos beneficios para los perros, pero como cualquier cambio de alimentación, puede generar en algunos perros problemas digestivos, especialmente en las primeras fases de adaptación. A continuación, te explico los problemas digestivos más comunes que pueden enfrentar los perros que siguen esta dieta y cómo solucionarlos.

1. Diarrea

La diarrea es uno de los problemas más frecuentes cuando se inicia la dieta BARF. Esto suele ocurrir debido a la transición abrupta de los alimentos procesados a una dieta cruda o a un desequilibrio en los componentes de la dieta.

Causas:

  • Transición rápida: Cambiar de un alimento procesado a la dieta BARF sin una transición gradual puede estresar el aparato digestivo del perro, causando diarrea.
  • Desequilibrio de nutrientes: Si la dieta no está bien equilibrada en términos de carne, huesos y órganos, puede causar problemas digestivos. Por ejemplo, un exceso de órganos como las vísceras puede provocar diarrea.

Solución:

  • Sopa de moro: Para estabilizar las digestiones. Aquí la receta: https://lealnutricioncanina.com/sopa-de-moro-para-perros/
  • Transición gradual: Una vez las heces tengan consistencia, haz la transición a la dieta BARF lentamente, comenzando con alimentos cocidos (sólo la carne y las vísceras, ya que los huesos carnosos SIEMPRE se dan crudos) y a medida que pasen los días y sus heces sigan siendo consistentes podrás añadir progresivamente los ingredientes crudos.
    Para cualquier cambio de dieta es recomendable empezar con una mezcla del 75% de la comida anterior y un 25% de la nueva comida, así su cuerpo se va adaptando poco a poco a la nueva alimentación.
    Aquí el blog explicando cómo hacer la transición a BARF: https://lealnutricioncanina.com/como-cambiar-de-pienso-a-dieta-barf/
  • Equilibrio adecuado: Asegúrate de que la dieta de tu perro siga la proporción adecuada: 30% de carne, 50% de huesos carnosos, 10% de vísceras (de las cuales un 5% debe ser hígado) y 10% de frutas y verduras​. En caso de que no tolere bien estos porcentajes, se pueden modificar siempre con la ayuda de un veterinario especializado en nutrición natural.

2. Estreñimiento

El estreñimiento en perros que siguen la dieta BARF generalmente se debe a un exceso de huesos carnosos o a una falta de fibra en su alimentación. Es fácil observarlo, verás heces blancas, heces muy duras o arenosas.

Causas:

  • Exceso de huesos: Demasiado hueso en la dieta puede hacer que las heces del perro sean demasiado secas y difíciles de evacuar.
  • Falta de fibra: Aunque la dieta BARF se basa en proteínas animales, es importante no olvidar la inclusión de frutas y verduras que aportan la fibra necesaria para el tránsito intestinal.

Solución:

  • Reducir el contenido de huesos: Si notas que las heces son muy duras o secas, disminuye la cantidad de huesos carnosos en su dieta.
  • Agregar más fibra: Incorpora más vegetales y frutas como calabacines, zanahorias o calabaza cocida, que son suaves para el aparato digestivo y pueden ayudar a aliviar el estreñimiento.

3. Vómitos

Los vómitos pueden ser comunes al iniciar la dieta BARF, especialmente si el sistema digestivo del perro no está acostumbrado a los alimentos crudos o si come demasiado rápido.

Causas:

  • Ingestión rápida: Algunos perros, especialmente aquellos que son muy ansiosos, tienden a comer muy rápido, lo que puede provocar vómitos, estos suceden cuando el alimento no circula por el píloro y el cuerpo lo extrae. En animales salvajes se lo vuelven a comer para volver a masticar y digerir de nuevo.
  • Carne demasiado grasa o difícil de digerir: Alimentos como la carne de cerdo cruda o vísceras en exceso pueden ser difíciles de procesar.

Solución:

  • Evitar ingredientes muy grasos.: Hay perros (sobre todo en etapa sénior) que no toleran bien lasa grasas y es habitual que tengan vómitos recurrentes. En estos casos es importante modificar su dieta con ayuda de un veterinario.
  • Atemperar la comida: No dársela ni muy fría ni caliente.
  • Control de porciones : Un perro que pasa muchas horas en ayunas puede ser propenso a vómitos, sobre todo por la mañana, y éstos suelen ser amarillos (por la bilis). Puedes probar de ofrecerle más tomas, en lugar de 1 al día, 2 o 3, para así evitar muchas horas de ayuno prolongado. También podría ayudar (valorar el caso) ofrecer probióticos por la noche antes de ir a dormir.
  • Velocidad de ingestión: Si un perro no mastica del todo bien es probable que regurgite, sobre todo alimentos duros como los huesos. En este caso deberás enseñar a tu perro a comer bien, puede empezar a masticar huesos carnosos mientras tu lo sujetas con la mano para que aprenda a romper bien el hueso antes de tragar, y al principio siempre supervisa como lo hace.
  • Variar las proteínas: Si un tipo de carne parece provocar vómitos, prueba con proteínas más suaves como el pollo o el pavo. Evita las vísceras en exceso o carnes con alto contenido de grasa​.

4. Flatulencias

Los gases pueden ser un indicativo de que algo en la dieta BARF no está siendo bien digerido. Esto suele suceder cuando se introducen nuevos ingredientes o cuando se dan en exceso ciertos alimentos difíciles de digerir.

Causas:

  • Verduras crudas mal digeridas: Algunas verduras, como el brócoli o las coles, pueden ser difíciles de digerir para algunos perros y causar gases. Sobre todo si se dan crudas y/o sin triturar.
  • Exceso de proteínas difíciles de digerir: Algunas proteínas, como las de carnes muy grasosas o el pescado crudo, pueden causar flatulencia.
  • Exceso de premios o «extras» poco saludables: Las golosinas ultraprocesadas o las sobras de casa pueden alterear gravemente su microbiota intestal y producir desajustes importantes.

Solución:

  • Cocinar o triturar las verduras: En lugar de dar las verduras crudas, prueba cocerlas al vapor o triturarlas finamente para facilitar su digestión.
  • Probar nuevas fuentes de proteínas: Si notas que un tipo específico de carne está causando gases, prueba con otras fuentes de proteína más ligeras y observa si mejora​.
  • Elimina los procesados: Evita darle golosinas comerciales o ultraprocesados que alteren su microbiota intestinal. Como alternativa, puedes preparar snacks saludables en casa como por ejemplo la carne deshidratada.

5. Sensibilidad a ciertos alimentos

Es posible que algunos perros tengan sensibilidad a ciertos ingredientes de la dieta BARF, lo que puede causar malestar digestivo, como vómitos, diarrea o gases.

Causas:

  • Alergias alimentarias: Algunos perros son sensibles a ciertas proteínas (como pollo o res) o a ingredientes como lácteos o huevos crudos.
  • Intolerancia a ciertas carnes crudas: Aunque la dieta BARF promueve el consumo de carne cruda, algunos perros pueden tener dificultades para digerir ciertos tipos de carne, como el cerdo o el pescado.

Solución:

  • Prueba de eliminación: Si sospechas que algún alimento está causando problemas digestivos, elimina ese ingrediente de la dieta durante dos semanas y observa si hay mejoras. Luego, vuelve a introducirlo gradualmente para ver si reaparecen los síntomas​.
  • Variedad de proteínas: Asegúrate de rotar entre diferentes tipos de carne (pavo, cordero, res, conejo) para evitar que tu perro desarrolle sensibilidades o intolerancias a una única fuente de proteína. Recomendamos rotar cada 2 semanas o cada mes, para tener margen y poder analizar cambios.
  • Dieta cocinada: Si tu perro no consigue alimentarse con una dieta cruda sin problema, quizá la mejor opción es ofrecerla la dieta cocida.

Siempre que tengas dudas, consulta con un veterinario o un experto en nutrición canina para hacer ajustes específicos y personalizados.​